Casa EQ trabaja sobre una base clásica con espíritu contemporáneo: muros en tonos cálidos, proporciones simétricas y un volumen vertical que enmarca el ingreso con una ventana angosta de doble altura. La puerta de madera maciza y la galería cubierta suavizan la escala del frente hacia el jardín.
La paleta de materiales —revestimiento greige, carpinterías blancas y detalles en madera incienso— acompaña los ambientes interiores, donde los pisos flotantes y la luz natural marcan un tono cálido y sereno en toda la casa.
"Buscábamos una casa clásica pero sin caer en lo excesivo, y LEVÄNN encontró ese equilibrio exacto. El acompañamiento durante toda la obra fue constante y eso se nota en el resultado final."